Antecedentes de la formación de los conceptos históricos en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia en la Educación Preuniversitaria.

Background of the formation of historical concepts in the teaching-learning process of History in Pre-University Education

Vladimir Fernández Batista 1

José Ignacio Reyes González 2

Resumen

En el artículo se aborda el estudio realizado sobre los antecedentes históricos de la formación de los conceptos históricos en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia en la Educación Preuniversitaria en Cuba, el cual es resultado de un proceso de investigación doctoral en Ciencias de la Educación. El objetivo fundamental estuvo enmarcado en la conformación de una base teórica que permitió mayor comprensión del contenido del proceso abordado y la necesidad de su mejora. Fue necesario la utilización de métodos como: la revisión de documentos, el histórico-lógico y análisis síntesis. El texto que se expone también es consecuencia de encuestas y entrevistas a expertos con amplia experiencia en la enseñanza de la Historia en este nivel educativo. La evolución en la formación de los conceptos en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia respondieron a la necesidad de alcanzar el contenido histórico en profundización como demanda del perfeccionamiento en este nivel educativo.

Palabras clave: Formación de conceptos históricos, proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia, Educación Preuniversitaria.

Abstract

This article presents a study on the historical background of the formation of historical concepts in the teaching and learning process of History in Pre-University Education in Cuba. This study is the result of doctoral research in Educational Sciences. The fundamental objective was to establish a theoretical framework that would allow for a greater understanding of the content of the process under study and the need for its improvement. Methods such as document review, historical-logical analysis, and synthesis were employed. The text presented here also incorporates surveys and interviews with experts who have extensive experience in teaching History at this educational level. The evolution in the formation of concepts within the teaching and learning process of History responded to the need to achieve in-depth historical content as a requirement for improvement at this educational level.

Keywords: Formation of historical concepts, teaching and learning process of History, Pre-university Education.

Introducción

La formación y el desarrollo integral de la personalidad de los educandos constituyen el fin de la educación cubana quien en un contexto caracterizado por el intento de la colonización cultural en todas las ramas y esferas de la vida social y económica de nuestro país tiene la meta de perfeccionar y elevar la calidad de la educación.

Todas las asignaturas deben contribuir con la formación integral de los educandos, pero dentro de las ciencias sociales, por su naturaleza humanística, una de las que más puede aportar en este sentido es la asignatura Historia, al ser considerada un sostén ideológico de nuestro proyecto nacional. Ella se yergue como arma e instrumento de los docentes para el afianzamiento de la identidad nacional y sus más genuinos valores.

La enseñanza y el aprendizaje de la Historia constituyen una prioridad de la educación cubana en todos sus niveles educativos. Esa decisión se aprecia en los documentos partidistas y de gobierno, y se refleja en la política educativa del Tercer Perfeccionamiento de la Educación y en específico en la Educación Preuniversitaria.

Las exigencias planteadas en este nivel educativo como aspiración es la profundización en el contenido histórico universal, americano y nacional lo que demanda en el plano didáctico retos importantes para su ejecución. Reyes (2022), precisa que formación de los conocimiento histórico en los educando es paulatina, sistémica y de forma sucesiva el cual es resultado de su esfuerzo intelectual, por lo que el docente debe conocer la estructura y organización para dirigir mejor el proceso de aprendizaje.

La aproximación que realiza el educando al aspecto externo del hecho histórico posibilita la formación de los conocimientos fácticos compuestos por las nociones y las representaciones históricas, mientras que cuando se apropia del aspecto interno del hecho forma los conocimientos lógicos integrados por los conceptos históricos, regularidades, leyes e ideas rectoras.

En la medida en que un educando es capaz de apropiarse de los conceptos históricos, está en condiciones de explicar y comprender mejor la historia que se les enseña, revelan el conocimiento de los rasgos y propiedades esenciales y generales de la realidad histórica - social, así como los nexos y relaciones que se establecen entre ellos.

Un acercamiento al tema de la formación de los conceptos históricos revela que este ha sido de interés para la comunidad científica en los últimos años. A nivel internacional entre los estudios más conocidos encontramos los de Carretero (2016), Castañeda (2017), Pagés (1999), Prats (2017) y Ortiz (2018) quienes desde las Ciencias Sociales refieren al rol de los conceptos sociales en la elevación del aprendizaje de la Historia a partir de concepciones cognitivistas y constructivistas, particularizando en investigaciones en la Educación Secundaria Básica y la formación de profesores de las Ciencias Sociales.

En la producción nacional, en el estudio de la formación de conceptos, sobresalen los trabajos en la Didáctica de la Historia realizados en Cuba por Álvarez et al., (1978); marcaron pautas para el desarrollo de esta ciencia en nuestro país, al concebirlo como un proceso imprescindible para comprender la esencia de la Historia y el papel de los docentes en la estructuración y gradualidad del conocimiento histórico. Álvarez (1989), aporta ideas esenciales al expresar que en dependencia del tipo de conocimiento que se desea formar en el educando es decir fáctico o lógico el despliegue de habilidades históricas es imprescindible y necesario proponiendo que habilidades propician formar los conceptos históricos.

Romero (2010) en el libro Didáctica desarrolladora de Historia, analiza los niveles de estructuración del conocimiento histórico connotando a los conceptos históricos como un proceso lógico en el que el conocimiento avanza del fenómeno a su esencia, de lo particular a lo general y de lo causal a lo necesario.

Reyes (2022), en Reflexiones sobre la Didáctica de la Historia en Cuba en el siglo XXI, argumenta el rol de los conceptos históricos en la comprensión de los hechos, procesos y fenómenos históricos en los diferentes niveles educativos para comprender la Historia que se enseña y aprende. Destaca la necesidad de concebir la formación de los conceptos como un proceso didáctico que dirige el docente teniendo en cuenta la relación de los componentes personales y no personales a partir del fin y objetivos de la formación y desarrollo de la personalidad

Los elementos anteriormente abordados condujeron a realizar una indagación teórica alrededor de la formación de los conceptos históricos en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia en la Educación Preuniversitaria en Cuba, que permitió identificar como ha sido el tratamiento didáctico que se le ha brindado a la temática desde la perspectiva de alcanzar la profundización del contenido histórico en la Educación Preuniversitaria.

A partir de la utilización de los métodos de la revisión de documentos, el histórico-lógico y análisis-síntesis, se resumen los elementos más significativos que emanaron de las consultas a las fuentes. También, el contenido que se expone es resultado de la entrevista y encuestas a especialistas que han profundizado en la temática y que por su experiencia pudieron narrar vivencias personales sobre el tema del artículo.

Desarrollo

Para realizar el estudio histórico tendencial utilizamos los principales documentos editados por el Ministerio de Educación; sobre todo, las resoluciones, programas, orientaciones metodológicas, libros de textos de Historia Universal, de América y de Cuba de este nivel educativo. Además, se consultaron las principales investigaciones referidas al proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia en este nivel educativo, la validación realizada en nuestra provincia como parte del Tercer Perfeccionamiento Educacional y las entrevistas realizadas a directivos y docentes.

El análisis de las fuentes se ejecutó sobre la base de los siguientes indicadores:

  1. Cambios curriculares en la Educación Preuniversitaria que impactan en el proceso de enseñanza -aprendizaje de la Historia, con énfasis en la formación de los conceptos históricos.

  2. Tratamiento didáctico desplegado por los docentes para la formación de los conceptos históricos.

  3. Nivel de aprendizaje en la formación de conceptos históricos en los educandos de la Educación Preuniversitaria.

Los trabajos desarrollados en la Educación Preuniversitaria después del triunfo de la Revolución tienen su génesis en la implementación de las escuelas al y en el campo, experiencia sistematizada en Camagüey a partir de 1964 y que en 1965 rompe con la organización del currículo que existía desde 1950 cuando se reduce a 3 años, con educandos egresados de la Secundaria Básica.

A partir de estos argumentos, la periodización para el estudio histórico queda de la siguiente manera: Se identificaron cuatro etapas: la primera desde 1965 a 1975 caracterizada por el triunfo revolucionario y la preocupación por elevar la calidad de la educación cubana; la segunda etapa que comprende de 1975 a 1989, caracterizada por los cambios en la concepción curricular para la enseñanza de la asignatura en el primer perfeccionamiento educacional, la tercera etapa inicia en 1989 hasta 2009, que se caracteriza por cambios en el currículo del nivel educativo como parte del perfeccionamiento continuo de la educación y una cuarta etapa que inicia en el 2009 con el Tercer Perfeccionamiento Educacional y se extiende hasta nuestros días, con una propuesta curricular de la Historia que integra resultados investigativos alcanzados en el país.

Primera etapa (1965-1975): Tratamiento a la formación de conceptos históricos desde la Historia Económica de Cuba en el Preuniversitario

En la década del 60 del siglo XX sobre la base orientadora del Marxismo – Leninismo se inicia una nueva interpretación de la historia lo que favoreció el esclarecimiento de hechos, procesos y personalidades históricas y posibilitó el fortalecimiento del sentido de pertenencia a la nación cubana en un nuevo contexto histórico.

A partir de este momento el objetivo principal de los pedagogos e historiadores cubanos consistió en convertir la asignatura en un instrumento ideológico para reforzar la unidad nacional y fomentar el patriotismo y se siguió trabajando desde la didáctica para lograr un mayor protagonismo de los educandos en el proceso de adquisición de los conocimientos. Por esta época Cuba como parte de la comunidad de países socialistas sintió la influencia directa del desarrollo social de los países de la Europa Socialista en las diferentes esferas de su desarrollo y como consecuencia de ello la influencia de pedagogos e investigadores soviéticos en la enseñanza cubana, en general, y en particular en la enseñanza de la Historia en la que se hacía énfasis en el estudio de las regularidades con prioridad en el análisis de las causas y consecuencias de los procesos históricos, pero sin profundizar en los hechos.

Lo anterior constituyó una limitación que repercutió no solo en el nivel de aprendizaje alcanzado, sino también, en la comprensión de la Historia. Por estos años los programas de estudio aprobados para la enseñanza de esta disciplina no posibilitaban con suficiencia que el educando adquiriera el papel de las masas populares y las personalidades en la historia con un enfoque adecuado, pues se tendía a sobredimensionar el papel de estas últimas en detrimento de las primeras.

Para López (2013), el diseño curricular en la Educación Preuniversitaria se centraba en la Historia Económica de Cuba y en todo momento se intentó vincular los problemas contemporáneos del mundo con tópicos de la actualidad de Cuba, lo que, si bien favorecía en cierta manera la relación historia universal y cubana, dejaba aspectos de la historia fuera de la misma.

Entre las principales insuficiencias que presentaba ese proyecto curricular, según Rodríguez (2007), se puede mencionar que “el diseño curricular generalmente se conformó sobre la base del esquema tradicional de círculos concéntricos, lo que impedía una concepción universal de la historia en sentido lineal y estrictamente cronológica” (p.32).

En el curso 1972-1973 se realizó un diagnóstico nacional en el que se revelaron las siguientes deficiencias las cuales fueron son resumidos por Rodríguez (2007), de la siguiente forma:

Se potenció la historia nacional en los programas escolares. Si bien este hecho constituyó un paso de avance, mostró una historia inconexa y trunca, ya que “la enseñanza de la Historia no estaba ubicada en el subsistema de la Educación General en forma coherente y racional”. (Álvarez et al., 1978, p.25).

Los conceptos históricos no se presentaban en forma científica en los programas ya que no iban apareciendo en grado ascendente de complejidad. No se cumplía con el principio de que el proceso lógico de formación de los conceptos históricos debe coincidir con el proceso histórico, rigurosamente cronológico.

Pérez (2021), precisa que conceptos históricos de la historia americana no eran tratados de manera coherente, ni se establecía una adecuada interrelación con el pasado y la proyección futura y no se logró profundizar de manera sistémica en el papel de las personalidades latinoamericanas y su relación con las masas populares, cuestión que fragmentaba las nociones y representaciones históricas del contenido americano dentro de la historia universal, aun cuando estuvo más presente en la historia nacional.

Del período descrito, se puede determinar que en el estudio de la Historia en la Educación Preuniversitaria predominan los enfoques fácticos, sin establecer la dialéctica con los conocimientos lógicos, en particular los conceptos a trabajar no siempre responden a grados ascendentes de complejidad, mientras la metodología desplegada por los docentes favorecía la reproducción de la información, cuestión que limitó el aprendizaje de los conceptos históricos como parte de la comprensión de la historia que se enseñaba.

Segunda Etapa (1975-1989): Tratamiento a los conceptos históricos desde los contenidos de Historia Universal y del Movimiento Comunista Obrero Internacional y cubano

Se trazaron los lineamientos para poner en práctica el Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación que revisó con mayor profundidad los planes y programas de estudio, al tomar en consideración los análisis efectuados en las diferentes reuniones celebradas en las distintas instancias del país y los encuentros con historiadores y docentes.

La esencia de los programas se dirigían a la profundización de los contenidos históricos con el objetivo de:

Poder aplicar los conceptos históricos generales para el análisis de los hechos nuevos, expresar las regularidades de los fenómenos históricos y utilizar los procedimientos al trabajo independiente en situaciones nuevas deben ser capaces no solo de comparar fenómenos, sino también enfocar el análisis asumiendo una posición partidista, sin la ayuda directa del docente deben analizar los fenómenos de la contemporaneidad desde posiciones Marxistas Leninistas. (Álvarez et al., 1978, p.32).

Destacamos la publicación en esta época del texto Metodología de la Enseñanza de la Historia de Álvarez et al, (1978), en la que se aborda la estructuración de los contenidos históricos reconociendo la relación de los conocimientos fácticos y lógicos y precisar que solo es posible formar conceptos históricos desde la formación de las nociones y representaciones históricas. Nos parece también oportuno manifestar que en esta obra se caracteriza los conocimientos lógicos estableciendo pautas importantes para comprender la relación de los conceptos históricos con las regularidades históricas, las leyes y las ideas rectoras como máximo nivel de generalización.

En la Educación Preuniversitaria, comenzó a estudiarse en décimo y onceno grados como asignatura la Historia del Movimiento Obrero Internacional y cubano. Se “hiperbolizaban la actividad de los obreros y su dirección en la conformación de la nación con lo que se perdía la oportunidad de adentrarse en la rica gama de elementos que han intervenido en el proceso histórico”. (Reyes, 1999, p. 9).

Este sistema de conocimientos no estaba coherentemente estructurado a partir de una adecuada delimitación de las etapas de la historia del país, además de que esta se concebía sin la prioridad que necesitaba pues el tiempo dedicado a su estudio así lo evidencia.

Los conceptos históricos tratados respondían al objetivo de educar a los educandos en la convicción de que la lucha de los trabajadores a favor de la construcción del socialismo solo era posible bajo la dirección del Partido Comunista. Los principales conceptos tratados fueron los de Socialismo, Movimiento de liberación Nacional y vanguardia revolucionaria con lo que la Historia toma un carácter doctrinante, que no permite aprovechar la naturaleza de su contenido, predominando los conceptos de naturaleza política y algunos matices de aspectos económicos y sociales con la finalidad de proteger la nación.

Durante este período los métodos de enseñanza prevalecientes continuaron favoreciendo el papel protagónico del docente en la enseñanza con lo que esta siguió siendo tradicionalista, con énfasis en la exposición del docente y el papel pasivo de los educandos, lo que no favorecía la motivación de estos últimos. La Historia siguió enseñándose de forma aislada del resto de las asignaturas del currículo en los diferentes niveles de enseñanza, limitando el desempeño de los educandos al no establecer las relaciones necesarias entre los diferentes conocimientos y habilidades que facilitarían su comprensión.

En resumen, la historia que se incluye en el currículo es política, en particular del movimiento obrero y comunista internacional y nacional, en una periodización que no encajaba con la historia nacional y dejaba fuera otros importantes aspectos políticos, militares y económicos, y muy poco sobre la vida histórico social proporcionando una mirada sesgada de la historia. Unido a lo anterior los docentes siguen enfatizando en la exposición y el libro de texto como método de enseñanza principal, limitando el protagonismo de los educandos al aprender la historia, con limitaciones en la formación de los conceptos históricos.

Tercera Etapa (1989 al 2009): Tratamiento a la formación de los conceptos históricos desde lo universal, americano, nacional y local

Como parte del Segundo Perfeccionamiento el Ministerio de Educación introduce nuevos programas y libros de texto en todos los subsistemas educativos que modifican la concepción curricular anterior. En el caso de la enseñanza de la Historia en la Educación Preuniversitaria se suprime la Historia del Movimiento Comunista Obrero Internacional y cubano por Historia Contemporánea, de América y de Cuba.

La publicación de R.M. Álvarez (1990) del texto El desarrollo de las habilidades en la enseñanza la historia fue crucial al fundamentar la relación de las habilidades históricas con los conocimientos históricos en tanto la formación y desarrollo de habilidades posibilita la formación y desarrollo de los conocimientos históricos. Establece la relación y estructuración del conocimiento con las habilidades precisando que habilidades requieren mayor esfuerzo intelectual que otras como por ejemplo la comparación, explicación y valoración que aseguran la profundización del contenido.

A partir del curso escolar 1990-1991 se introduce el programa de Historia Contemporánea en décimo, como peculiaridad apreciamos que en onceno se introdujo un programa denominado Temas de Historia de América, con el objetivo de profundizar con mayor independencia acerca de los hechos, fenómenos, procesos y personalidades históricas de la historia americana. Y se completaba el ciclo con el doce grado, con un programa de Historia de Cuba que comprendía desde 1868 hasta 1975.

En el duodécimo grado se introdujo un curso que tenía como objetivo principal profundizar en la Historia Patria en los educandos que concluían el bachillerato, que incluyó la realización de un examen de Historia de Cuba para aquellos que aspiraban a ingresar en la Educación Superior lo que contribuyó a reforzar en este sector el interés por mejorar su aprendizaje como forma de garantizar el ingreso.

A principios de la década del noventa del siglo pasado como una necesidad en el contexto histórico en que se vivía ante la desaparición del campo socialista, la Historia de Cuba alcanza su mayor reconocimiento al ser declarada asignatura priorizada del currículo e implementarse su Programa director previsto para cumplimentarse por todas las asignaturas en los diferentes subsistemas de educación. Con ello se pretendía asegurar un mayor fortalecimiento político – ideológico a partir del fomento de valores identitarios en los educandos y garantizar la continuidad histórica de la Revolución.

López (2013), explica que entre los años 2000 y 2006 se realizan nuevos cambios de programas, en décimo grado se impartió Historia Contemporánea e Historia de América. En onceno grado, Historia de Cuba desde los antecedentes del proceso de formación del pueblo cubano hasta las luchas nacional liberadoras de 1935. En duodécimo grado los estudios comprendieron desde la lucha del pueblo cubano en las condiciones de la sociedad cubana durante el período 1935-1952, hasta la Revolución cubana en el poder, específicamente el tema: El Período Especial. El proceso de recuperación económica. Medidas y logros alcanzados.

A partir del curso escolar 2004 –2005 la Educación Preuniversitaria enfrenta cambios radicales en su modelo educativo, derivados a su vez del perfeccionamiento a que se somete el sistema social cubano a partir del despliegue de la Batalla de Ideas y la necesidad del logro de una cultura general integral.

En este modelo educativo aparece la nueva concepción del Profesor General Integral que, a diferencia de la Educación Secundaria, es el responsable de desplegar el trabajo educativo junto al colectivo de docentes e imparte una o más asignaturas a los 30 educandos que integran el grupo docente.

En esta Tercera Revolución Educacional aparece también la figura del profesor por área del conocimiento en cada uno de los departamentos docentes. En el Departamento de Humanidades, el profesor; dada una preparación sistemática, deberá irse incorporando paulatinamente al desarrollo de la docencia de las asignaturas Español – Literatura, Historia y Cultura Política.

La generalización del empleo de la vídeo-clase en esta asignatura conspiró en ocasiones con el adecuado desarrollo del proceso de enseñanza – aprendizaje, dado en que no se usó por algunos docentes como medio limitando el trabajo del docente en el aula y no favoreció el suficiente intercambio en las relaciones educando – docente y educando – educando, asimismo el empleo de este medio en ocasiones hace que el docente limite su trabajo a ella y no oriente a los educandos la consulta de otras fuentes que favorecen en este nivel educativo la formación de los conceptos históricos.

En la Historia Contemporánea e Historia de América se reforzaron los conceptos de capitalismo, la crisis sistémica, la globalización neoliberal y problemas de la humanidad con la intención de marcar que el capitalismo no resolverá los problemas de la humanidad tarea que fue compleja en el escenario que vivió la Revolución Cubana tras el derrumbe del campo socialista. Otro concepto tratado fue el de Socialismo a partir de demostrar la influencia que tuvo la Revolución Socialista de Octubre para la humanidad y Cuba en específico y demostrar que con la muerte de Lenin se comenzó a tergiversar y aplicar otros conceptos que luego trajo consecuencias negativas para la humanidad.

Se aprecia en este periodo una concepción curricular que favoreció una historia que atendió diferentes aristas de los hechos, procesos y fenómenos históricos con prioridad hacia el estudio de la historia americana y nacional, en esta última se favorecían los estudios de historia local. Se van introduciendo métodos productivos, si bien la exposición oral y el trabajo con el texto siguieron teniendo un mayor peso. No se aprovecharon convenientemente las potencialidades de los educandos para la indagación e investigación histórica a partir de la consulta de varias fuentes, lo que limitó el dominio de los conceptos históricos y por tanto una mejor comprensión de la historia y desarrollo del pensamiento histórico.

Cuarta etapa (2009 hasta actualidad): Tratamiento a la formación de los conceptos históricos desde una concepción total de la historia en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia en la Educación Preuniversitaria

En su carácter ininterrumpido y sistemático, el III Perfeccionamiento del SNE, iniciado en el año 2009, como continuidad del I y II (1975 y 1987) respectivamente, constituye una nueva y superior etapa, en el estudio científico del comportamiento del sistema educativo y la proyección de soluciones, visto en cambios y transformaciones, con un enfoque más integral y multifacético, que respondan a las actuales necesidades, condiciones y exigencias histórico – sociales, del modelo económico y social cubano, para continuar elevando la calidad de la educación.

La investigación sobre el III Perfeccionamiento, es un Proyecto, que responde al Programa Sectorial vinculado a prioridades del Perfeccionamiento continúo. Este proceso se ha acompañado de diferentes modalidades y tipos de investigación interrelacionadas entre sí: histórica, masiva, profundización (controlada), encargos y consultas.

La investigación teórica – histórica ofreció una sistematización de los dos perfeccionamientos anteriores. Se identificaron cambios posteriores al II Perfeccionamiento que afectaron la unidad y estabilidad del sistema y la labor educativa como fueron las modificaciones en los programas, en el contenido de la educación, en el funcionamiento escolar y en todo el sistema de educación.

Desde el año 2010, el Ministerio de Educación en un proceso de continuidad inició el Tercer Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, que en esencia propone cambios generales en el funcionamiento de las instituciones y modalidades educativas, así como cambios curriculares, los que fueron experimentados en la práctica educativa entre los cursos 2014- 2015 y 2019-2020.

El experimento pedagógico se centró en comprobar una estrategia de transformación dirigida a los cambios en los principales procesos educativos y de dirección que ocurren en las instituciones y modalidades educativas. La variable de proceso en el experimento se refería a las nuevas formas de trabajo en el funcionamiento de la institución que se nucleaban alrededor de la implementación del proyecto educativo de la institución, como elemento dinamizador del cambio.

La generalización de los cambios curriculares y del funcionamiento de las instituciones previstas para el curso 2020 – 2021 se afectó por la situación epidemiológica ocasionada por la pandemia de la COVID 19 y en consecuencia, la investigación con enfoque cualitativo proyectada para valorar científicamente la introducción de los cambios, requirió ajustarse a las modificaciones de la práctica educativa en el curso 2021- 2022, caracterizada por las condiciones de la nueva normalidad que incluyeron modificaciones en la organización escolar y la aplicación de adaptaciones curriculares.

Los estudios diagnósticos teóricos y empíricos del currículo y de la disciplina de Historia en el Preuniversitario se desarrollaron entre los años 2010 y 2013 que ratificaron las problemáticas sobre el contenido de la educación y los planes de estudios desactualizados y sobrecargados, poca interdisciplinariedad, rigidez, formalismo, estilos directivos y pobre participación de todos los implicados en el proceso educativo.

La disciplina Historia es considerada curricularmente en el Tercer Perfeccionamiento en la Educación Preuniversitaria como un eje esencial para alcanzar una formación integral de los educandos desde una concepción marxista, martiana, fidelista y tercer mundista al profundizar en el legado ético, humanista, solidario, internacionalista y antiimperialista del pensamiento y la obra de Martí y de otros destacados políticos, educadores e intelectuales revolucionarios del contexto cubano, latinoamericano, caribeño y de otras partes del mundo, como expresión de la lucha revolucionaria y del legado de las mejores tradiciones patrióticas y culturales, de un pensamiento propio y, a su vez, universal, para una mayor comprensión de la realidad social y la asunción de una actitud crítica, reflexiva, transformadora y de preservación de la humanidad.

La concepción didáctica para la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje de la asignatura en el país tiene referentes teóricos en las investigaciones que han sistematizados y forman parte del plan de estudio del nivel educativo las contribuciones aportadas por Rojas (2013); Molina (2016); Díaz (2002, 2004, 2006, 2007, 2008a, 2008b, 2009); López (2013); Rodriguez (2007,); Reyes (1999, 2020, 2022); Romero (2005, 2006, 2010); Álvarez et al., 1978 y Álvarez 1990, 1997, 2006) y Pérez (2021). Los autores antes mencionados apuntan a desplegar una estrategia de aprendizaje profunda, flexible, problematizadora y creativa, basada en las alternativas y no en la enseñanza rígida, cuyo sustento debe ser el desarrollo de un pensamiento histórico-social como modo de razonar.

La visión curricular de la asignatura se fundamenta en los últimos resultados de las investigaciones históricas y el enfoque de la Historia Social e Integral el que brinda la posibilidad de enseñar una Historia total más objetiva, real, dinámica que reclama reflexión y movilidad inacabada. Toda vez que revela el quehacer de aquellos sectores desconocidos e invisibilizados de la realidad que conforma la multidimensionalidad de elementos económicos, políticos, militares, diplomáticos, sociales, culturales, temporales y espaciales que se encuentran interconectados por las diferentes escalas de los contenidos históricos: la historia personal, familiar, comunitaria, nacional, regional y universal.

Se proyecta un proceso de enseñanza -aprendizaje con un profesor que sea capaz de dirigir la formación y desarrollo de los educados con una alta motivación y compromiso con los valores más genuinos de la Revolución Cubana, un alto espíritu investigativo y que se supere sistemáticamente para que sea capaz de multiplicar los últimos resultados de las investigaciones en el campo de la Historia y las Ciencias Pedagógicas por lo que debe ser capaz de dominar el contenido histórico en profundización y su didáctica para enseñar adecuadamente a los educandos .

El perfeccionamiento apuesta por el uso de variadas fuentes históricas como imperativo para alcanzar la profundización del contenido en el que educando logrando que usen el libro de texto, diferentes documentos históricos de los principales líderes , películas, materiales de internet con el propósito de alcanzar la criticidad. Estas exigencias exigen el uso de variados métodos de enseñanza- aprendizaje con énfasis en los productivos, problémicos e investigativos que promuevan la búsqueda, contrastación de fuentes y exposición critica de los educandos. Los cambios propuestos posibilitan el uso más sistemático de las formas de organización semejante a la universidad como clases prácticas, seminarios de diferentes modalidades, trabajos investigativos y conferencias demandando su uso adecuado para la atención personalizada de cada educando y del grupo.

Los procedimientos evaluativos se sostienen en un enfoque comunicativo- formativo donde lo flexible, lo diverso, lo personológico y el carácter de sistema distinga la ejecución del proceso. La cultura de paz resulta un pilar esencial en medio del contexto beligerante que vive el mundo de hoy contemporáneo, se impone promover valores éticos, actitudes y modos de actuación que rechacen la violencia y ayuden a la solución de los conflictos que conciernen a la humanidad.

Los documentos normativos del Tercer Perfeccionamiento tienen una mejor precisión de los conceptos históricos que deben apropiarse los educandos por grado determinando los que se amplían y profundizan y los que aprenden nuevos y se explican algunos, siendo esto favorecedor e importante pero todavía falta precisión de cómo se apropiaran los educandos utilizando metodologías más activas para una mejor comprensión de la Historia universal, americana, nacional y local.

Destacamos que; para una mejor comprensión de los hechos, fenómenos y procesos que transcurren en la contemporaneidad más inmediata, hay un tratamiento didáctico a la Historia reciente como un contenido en profundización que posibilitan explicar y argumentar conceptos históricos como el fascismo, imperialismo, globalización neoliberal, guerra cognitiva, neocolonialismo y otros.

Se aprecia una selección y secuenciación de conceptos históricos en correspondencia con el nivel de profundización del contenido que tienen como propósito que los educandos comprendan los hechos y procesos históricos de este nivel educativo dándole una connotación al desarrollo del pensamiento crítico e histórico utilizando el análisis, síntesis, comparación y generalización, pero falta una mejor precisión de cómo la clase en profundización materializa la formación de conceptos desde la relación de los componentes personales y no personales.

Al evaluar el aprendizaje de los conceptos históricos se aprecia que todavía los educandos no logran formarlo en su carácter de sistema y no dominan en su mayoría los rasgos esenciales y necesarios constatándose que no leen diferentes fuentes históricas y reproducen los que se abordan en el libro de texto. Repiten conceptos como capitalismo, socialismo, fascismo, imperialismo sin la contextualización adecuada lo que limita la comprensión de la historia que aprenden.

Es oportuno destacar que el país ha hecho un esfuerzo en la impresión de materiales como el libro, se cuenta con los textos de Fidel Castro y otros líderes, pero la mayoría de los educandos le falta el desarrollo y formación de las habilidades históricas propias de la profundización del contenido que asegure formar los conceptos históricos exigidos en este perfeccionamiento.

Consideramos que el aprendizaje de los conceptos históricos demanda un profesor preparado que asegure cumplir con el modelo que se aspira, pero la inestabilidad y la falta de ellos limitan su cumplimiento.

Conclusiones

A partir del estudio histórico realizado, se determinan las siguientes tendencias en la formación de los conceptos históricos en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia en la Educación Preuniversitaria.

La Historia que se impartió transitó de la Historia Económica de Cuba, caracterizada por métodos reproductivos y expositivos, donde los educandos repiten información de los hechos históricos, para luego enseñar Historia del Movimiento Obrero Internacional y Cubano, para que el educando llegara a conclusiones y generalizaciones más bien sociológicas, sin profundizar en la naturaleza fáctica y totalizadora del hecho histórico, hasta transitar a la actual concepción de Historia Contemporánea y de Cuba, alejada del eurocentrismo histórico con un docente que dirija la clase a partir del carácter activo de los educandos en la formación de los conceptos históricos para favorecer la compresión histórica de lo contemporáneo y reciente.

Los contenidos históricos determinados para enseñar en el Preuniversitario han transitado del empleo priorizado de la exposición del docente y el trabajo con el texto de la asignatura, que ha generado la repetición de la información histórica de forma acrítica, a una didáctica que en la actualidad realza la metodología productiva con diversidad de fuentes que permite enriquecer los conceptos históricos a formar, como parte del contenido histórico en profundización, y ayudan en la comprensión crítica de la historia y su utilidad.

El aprendizaje histórico de los educandos transita de la repetición mecánica de los hechos, fenómenos y procesos históricos sin interiorización de los rasgos esenciales de los conceptos históricos, a un aprendizaje que fomenta la criticidad con la consulta de variadas fuentes como base para la comprensión de la historia universal, americana y cubana en la contemporaneidad y el papel activo de los educandos como sujetos sociales.

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  1. Licenciado en Educación, especialidad Marxismo Leninismo e Historia. Máster en Educación. Metodólogo de la Educación Preuniversitaria. Dirección General de Educación Majibacoa, Las Tunas, Cuba. E-mail: vladimirfernandez659@gmail.com ORCID: http://orcid.org/0009-0006-8362-4397↩︎

  2. Licenciado en Educación, Historia y Ciencias Sociales. Doctor en Ciencias Pedagógicas. Profesor Titular. Universidad de Las Tunas, Cuba. E-mail: joserg@ult.edu.cu ORCID http://orcid.org/0000-0003-2199-3227↩︎