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LA HUELLA PEDAGÓGICA DE MERCEDES ISABEL PIÑÓN JAREÑO

De Las Tunas a Villa Clara: la huella pedagógica de Mercedes Isabel Piñón Jareño

From Las Tunas to Villa Clara: the pedagogical legacy of Mercedes Isabel Piñón Jareño

Miguel Alejandro Fernández Torres[1]

Deyse Matilde Fernández González[2]

Resumen

El estudio de las tradiciones pedagógicas cubanas constituye el fundamento para la construcción de una teoría educativa propia, y exige profundizar con rigor investigativo en la vida y la obra de educadores que se han erigido como paradigmas para las nuevas generaciones. Sobre la base de estos presupuestos, se presenta un resultado científico de carácter histórico-pedagógico cuyo objetivo central es valorar la obra educativa y la gestión directiva de la destacada pedagoga cubana Mercedes Isabel Piñón Jareño. Se emplean los métodos histórico-lógico, analítico-sintético, inductivo-deductivo, hipotético-deductivo, sistematización, hermenéutico-dialéctico, análisis de documentos personales e históricos, entrevistas, testimonios y relatos anecdóticos, así como técnicas de investigación cualitativa,  las cuales posibilitan un acercamiento sistemático al legado de la figura analizada. La investigación incluye un análisis del contexto histórico, social y educacional en el que se desarrolla su trayectoria, y se organiza mediante una cronología y periodización que permiten identificar el discurrir de su vida y obra, al tiempo que destacan los hitos más significativos que marcaron la impronta de su práctica pedagógica y directiva en cada escenario. El estudio ha permitido rescatar una trayectoria pedagógica caracterizada por un profundo compromiso con la formación de valores, la excelencia educativa y el fortalecimiento institucional.

Palabras clave: Mercedes Isabel Piñón Jareño, historia de vida, educadora, huella pedagógica  

Abstract

The study of Cuban pedagogical traditions forms the foundation for constructing a distinct educational theory and demands rigorous research into the lives and works of educators who have become paradigms for new generations. Based on these premises, this paper presents a historical-pedagogical study whose central objective is to evaluate the educational work and leadership of the distinguished Cuban educator Mercedes Isabel Piñón Jareño. The study employs historical-logical, analytical-synthetic, inductive-deductive, hypothetical-deductive, systematization, and hermeneutic-dialectical methods, as well as the analysis of personal and historical documents, interviews, testimonies, and anecdotal accounts. Qualitative research techniques are also used, enabling a systematic approach to the legacy of the educator under analysis. The research includes an analysis of the historical, social, and educational context in which her career unfolded, and is organized through a chronology and periodization that allows for the identification of the course of her life and work, while highlighting the most significant milestones that shaped her pedagogical and administrative practice in each setting. The study has made it possible to recover a pedagogical trajectory characterized by a profound commitment to values education, educational excellence, and institutional strengthening.

Keywords: Mercedes Isabel Piñón Jareño, life story, educator, pedagogical legacy

Introducción

El estudio de la vida y la obra de los grandes pedagogos cubanos permite contextualizar el desarrollo de la educación en Cuba y posibilita comprender cómo las condiciones históricas y sociales moldearon ideas y prácticas, al tiempo que facilita la identificación de principios esenciales en su pensamiento y actuación. Este tipo de análisis contribuye a inspirar prácticas pedagógicas actuales, a revelar innovaciones y enfoques docentes, y a explicar el desarrollo curricular y la organización institucional; además, fomenta la memoria educativa y fortalece la identidad nacional.

Las investigadoras Azel et al., (2019) sostienen que el estudio de la historia de la educación y la cultura latinoamericana y cubana demuestra, de manera convincente, la existencia de un pensamiento educativo latinoamericanista autóctono, auténtico y creativo, vinculado estrechamente con los procesos de lucha independentista de sus pueblos.

De igual modo, Delgado et al., (2024) afirman que emprender el estudio de la vida y obra de los educadores más prominentes y representativos de la historia de la educación en Cuba constituye el camino más expedito para comprender las respuestas que el fenómeno educativo ofreció en el pasado ante situaciones históricas concretas, enriquecer el presente y proyectar un futuro mejor. Solo entonces es posible un acercamiento más puntual al ser humano como sujeto social educable, lo cual contribuye a la consolidación de una sólida cultura histórico-pedagógica.

Estos autores advierten, además, sobre la necesidad de nutrir con mayor rigor la historia de la educación en la isla mediante la recuperación de prácticas educativas de avanzada que permanecen en el anonimato, con el fin de enriquecer la formación de las presentes y futuras generaciones de educadores. En consecuencia, el estudio y la profundización en figuras representativas de la pedagogía cubana que han trascendido por su desempeño en el campo educativo, emergen hoy como una necesidad investigativa impostergable, pues sus resultados permiten sistematizar su pensamiento y contribuir a la praxis pedagógica, sustentando la identidad nacional, regional y local. De ahí, que el objetivo de este trabajo sea valorar la obra educativa y la gestión directiva de la destacada pedagoga cubana Mercedes Isabel Piñón Jareño (1946-2016).

En este contexto se adopta el método biográfico como vía para reconstruir y analizar la trayectoria vital y profesional de la educadora, enfatizando su contribución al pensamiento y la práctica pedagógica en Cuba, donde se examina la contribución de la pedagoga Mercedes Isabel Piñón Jareño a partir del legado de su práctica docente y directiva, orientada tanto a la formación de las nuevas generaciones como al fortalecimiento de las instituciones educativas en las que desempeñó su labor. Asimismo, se desarrolla un análisis del contexto histórico, social y educacional en el que transcurrieron su vida y obra, organizado mediante una cronología y periodización que permiten situar sus aportes en relación con los procesos de su época.

La aplicación de métodos teóricos resultó esencial, entre ellos: histórico-lógico, analítico-sintético, inductivo-deductivo e hipotético-deductivo. El empleo de estos métodos posibilitó contextualizar su trayectoria en los procesos educativos de su tiempo, mientras que la sistematización y el enfoque hermenéutico-dialéctico facilitaron la interpretación crítica de los testimonios y documentos.

Para la recolección de datos se recurrió principalmente a los análisis de documentos personales e históricos, a la realización de entrevistas y al uso de testimonios y relatos anecdóticos sobre su obra, ofrecidos por familiares, ex-alumnos, antiguos subordinados y colegas de trabajo. La técnica de triangulación metodológica y de fuentes permitió contrastar los relatos con los documentos institucionales y las entrevistas, enriqueciendo la comprensión de su impacto y contribuyendo a una mayor objetividad en el análisis de datos. La técnica de triangulación es usada como argumento para acrecentar la robustez y calidad de este estudio cualitativo, ya que esta deviene en “una herramienta que adiciona solidez, riqueza y complejidad a las investigaciones ante la imposibilidad de capturar la realidad objetiva” (Ruiz, 2021, p. 285).

La combinación de estos métodos y técnicas favoreció la evaluación de los elementos de interés, la determinación de coincidencias y divergencias y la formulación de conclusiones sólidas. En conjunto, este procedimiento metodológico posibilitó una reconstrucción rigurosa y sensible de la historia de vida de la educadora.

Desarrollo

A continuación se expone la vida y obra de la pedagoga cubana Mercedes Isabel Piñón Jareño. La información se organiza en epígrafes que abarcan desde su niñez y adolescencia, pasando por sus estudios pedagógicos, los inicios de su vida laboral y la continuidad de su formación, hasta los resultados de su desempeño en diversos contextos y sus últimos años de vida.

Niñez y adolescencia (1946-1960)

Mercedes Isabel Piñón Jareño, conocida principalmente como Mercedes Piñón, nació el 29 de marzo de 1946 en la antigua provincia de Oriente, en la localidad de Cayo Juan Claro, perteneciente al municipio de Puerto Padre, actual provincia de Las Tunas. Proveniente de una familia de origen obrero, inició sus estudios primarios en la Escuela Pública Número 10 de Puerto Padre, donde cursó desde primero a tercer grado, y posteriormente ingresó en la Academia “Luciano Domenech” de Puerto Padre, institución en la que completó los estudios de cuarto a octavo grados.

Estudios en el Instituto Pedagógico Makarenko (1960-1964)

El triunfo de la Revolución en 1959, unido a su temprana vocación por el magisterio, la motivó a matricular en el Instituto Pedagógico Makarenko I de Siboney, en La Habana, donde cursó la especialidad de Maestro Primario. Desde 1960 se vinculó a organizaciones revolucionarias emergentes como los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas, en las cuales ocuparía posteriormente diversas responsabilidades. Asimismo, participó en tareas de la Revolución, destacándose como brigadista “Conrado Benítez” en la Campaña Nacional de Alfabetización. En 1963 ingresó en la Unión de Jóvenes Comunistas, donde desempeñó cargos como Secretaria General de Comité de Base y Secretaria en el Comité de Dirección. 

Inicios de su vida laboral y continuidad de estudios (1964-1969)

En enero de 1964 inició su vida laboral como profesora en el Instituto Pedagógico Makarenko de Tarará, en La Habana. Ese mismo año se incorporó a las Milicias Nacionales Revolucionarias, recibiendo preparación militar en su centro de trabajo y participando en guardias obreras. Su motivación por la pedagogía la condujo, en 1965, a continuar estudios en la Facultad de Pedagogía-Psicología del Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona”, donde alternaba su rol de estudiante con el de profesora en el Instituto Pedagógico Makarenko de Tarará (1964-1967). Entre 1964 y 1968 se desempeñó como subdirectora de la Granja Infantil de Tarará, y posteriormente ejerció como profesora en la Escuela Superior de Maestros Primarios de Tarará (1967-1968).

Durante esta etapa concedió gran importancia a su superación profesional, la cual canalizó mediante la participación en cursos y eventos académicos, entre ellos el Evento Científico Docente de la Facultad de Humanidades de la Universidad de La Habana (1968). Se destacó como delegada al Seminario Cubano-Chileno (1968), al Primer Congreso de Educación y Cultura (1969), y en el Curso de Pedagogía del Instituto Pedagógico de la Universidad de La Habana (1969). Finalmente, en 1969 obtuvo el título de Profesora de Secundaria Superior en la especialidad de Pedagogía en el Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona”.

Figura 1.

Fotografía del título de Profesor de Secundaria Superior en la Especialidad de Pedagogía, obtenido tras completar estudios en el Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona”

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Labor en el Ministerio de Educación (1969-1972)

En 1969, con apenas 23 años de edad, Mercedes Isabel Piñón Jareño se incorporó al Ministerio de Educación como asesora nacional de Pedagogía y responsable de la Comisión Central de Pedagogía en la Dirección General de Formación del Personal Docente (1969-1972). En esta etapa asumió el asesoramiento de diversos institutos pedagógicos del país y lideró una investigación sobre el Sistema práctico docente de las Escuelas Pedagógicas, que incluyó una muestra representativa de todas las instituciones de formación de maestros primarios en la nación. Los resultados de dicha investigación propiciaron cambios significativos en la organización de la práctica docente en Cuba. Asimismo, elaboró materiales, programas y guías sobre Pedagogía e Historia de la Pedagogía destinados a las escuelas pedagógicas.

Su desempeño, marcado por una intensa carga de responsabilidades, fortaleció su carácter revolucionario y la condujo a ingresar en las filas del Partido Comunista de Cuba, donde ejerció como Secretaria General de su núcleo hasta 1972. En reconocimiento a su labor recibió la Placa Conmemorativa XXX Aniversario de la Central de Trabajadores de Cuba (1969) y fue seleccionada como Trabajadora de Avanzada en 1971, destacándose en las jornadas de trabajo productivo convocadas por la Sección Sindical del Ministerio de Educación.

Paralelamente, mantuvo un compromiso constante con su superación profesional, participando en cursos y eventos como el Curso de Sociología en el Instituto Pedagógico de la Universidad de La Habana (1970), la Jornada Pedagógica en el mismo centro (1971) y el Encuentro de Escuelas de Formación de Maestros Primarios (1971). Se integró, además, al Ciclo de Conferencias del Ministerio de Educación sobre grupos y problemas de la conducta adolescente (1971). Ese mismo año realizó un viaje oficial a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, donde asistió a la Primera Reunión de Pedagogos de Países Socialistas en Moscú. En 1972 participó en el Evento Nacional de Monitores y matriculó el Curso Especial de Formación Pedagógica en el Instituto Pedagógico “Enrique José Varona”. En 1971 publicó en la revista Educación un trabajo sobre el sistema de evaluación en las escuelas pedagógicas.

Labor en Santiago de Cuba (1972-1974)

En 1972 se trasladó a Santiago de Cuba, donde ocupó hasta 1974 la jefatura del Departamento de Escuelas Pedagógicas en la Dirección Provincial de Educación de la antigua provincia de Oriente. En 1973 coordinó el Evento Provincial de Escuelas Pedagógicas de Oriente y condujo una investigación sobre La correlación entre los aspectos evaluativos de una asignatura en la Escuela Pedagógica Oscar Lucero Moya de Holguín.

Labor en el Instituto Superior Pedagógico de Holguín (1975-1980)

En 1974 se trasladó a Holguín e inició su labor en la Educación Superior el 1.º de noviembre de 1975 como profesora del Departamento de Pedagogía del Instituto Superior Pedagógico de Holguín. Ese mismo año fue designada subdirectora docente del centro, cargo que desempeñó hasta 1976, cuando fue nombrada vicerrectora docente (1976-1980). En junio de 1977 obtuvo la categoría docente de Profesor Instructor tras realizar los ejercicios correspondientes.

En este período impartió asignaturas de pregrado y posgrado como Pedagogía, Psicopedagogía, Historia de la Pedagogía y Teoría de la Educación. Se vinculó, además, a la actividad científica y metodológica, participando como tutora de un trabajo investigativo sobre el sistema de evaluación aplicado en la Escuela Vocacional “José Martí” (1976); miembro del tribunal en el Coloquio Científico del Centro Universitario de Holguín (1977); tribunal en la Jornada Pedagógica del Instituto Superior Pedagógico de Holguín (1977).

También se desempeñó como ponente en la Jornada Científica Metodológica en dicho centro (1979); autora de una publicación sobre El trabajo metodológico en los Institutos Pedagógicos (1979); investigadora sobre El contenido del trabajo de educación ideológica y política de los escolares (1980); responsable del Proyecto de Investigación sobre la Práctica Docente en las Escuelas de Formación de Maestros Primarios; miembro de la Comisión Metodológica del Centro Universitario de Holguín y miembro de la Comisión Asesora del rector del Instituto Superior Pedagógico de Holguín.

Simultáneamente cursó estudios de posgrado en Computación (1975), Filosofía Marxista-Leninista (1976-1977), Pedagogía Marxista (1976-1977), Metodología de las Investigaciones Sociales (1977-1978) y Metodología de la Investigación Científica (1980). Su dedicación y compromiso le valieron el reconocimiento como Mejor Trabajadora Técnica en 1977.

Labor en el Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales” (1980-1999)

A solicitud del Ministerio de Educación, en 1980 Mercedes Isabel Piñón Jareño se trasladó al Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales” de Villa Clara, donde fue designada vicerrectora docente (1980-1985). En 1981 ingresó en las Milicias de Tropas Territoriales, desempeñándose como Político de Compañía, miembro de la Dirección del Regimiento y, posteriormente, Jefa de Regimiento. La formación continua constituyó una prioridad en su trayectoria, razón por la cual cursó un posgrado en Pedagogía de la Educación Superior (1982) y el Curso Acelerado de Idioma Inglés por Sugestopedia (1984).

Simultáneamente desarrolló investigaciones de gran relevancia, entre ellas: El trabajo metodológico en los institutos pedagógicos (1980), Las influencias del profesor guía en la formación político-ideológica de los estudiantes (1982-1985), Los problemas que confrontan los estudiantes de la Licenciatura en Educación (1982) y Los principios básicos de dirección en los centros pedagógicos de nivel superior (1984). En este período presidió la Comisión Central Metodológica del Instituto y obtuvo la categoría docente de Profesora Asistente (1985).

Su desempeño fue reconocido con múltiples distinciones: Trabajadora de Avanzada (1980), galardón en el XX Aniversario de la Campaña Nacional de Alfabetización (1981), premio como Mejor Docente en la Emulación Socialista (1981) y un viaje de estímulo a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (1983). Ese mismo año participó como ponente y miembro de tribunal en la Jornada Pedagógica y en la V Reunión Científico-Metodológica de Profesores, donde obtuvo Premio Destacado y Distinción Especial. En 1985 intervino en la II Reunión de Intercambio de Experiencias sobre la Aplicación del Encuentro en los Cursos para Trabajadores.

En 1985 fue promovida al cargo de vicerrectora primera del Instituto, responsabilidad que ejerció hasta 1987. Por su aporte a la defensa recibió la Condecoración al Servicio Distinguido de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (1985) y la Medalla de la Alfabetización (1986). Ese mismo año participó en el Congreso Internacional Pedagogía 86 en La Habana.

El 8 de noviembre de 1987, mediante Resolución Ministerial 702/1987, el entonces ministro de educación José Ramón Fernández Álvarez, la designó rectora del Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales” de Villa Clara, cargo que desempeñó con resultados excepcionales durante diez años y cuatro meses (Fernández, 1987).

Figura 2.

Fotografía de la Resolución Ministerial 702/1987, que la designa en el cargo de rectora del Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”

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Su gestión como rectora representó el máximo esplendor de su desarrollo personal, profesional y como cuadro de dirección. En esta función estableció vínculos laborales sistemáticos con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien le profesó gran respeto por su calidad humana y profesional.

Su visión, adelantada a su tiempo, identificó en la internacionalización una fortaleza para el perfeccionamiento de la Educación Superior, por lo que en 1988 se dirige a la República Democrática Alemana para concertar convenios de colaboración. Su labor pedagógica y científica trascendió las fronteras del Instituto, las de Villa Clara e incluso las de Cuba. Ejemplo de ello lo constituye su participación en el Evento de Pedagogía y sobre Derechos Humanos, desarrollado en Venezuela en 1989; su viaje a México en 1990, como ponente en el Evento sobre Investigaciones Educacionales; su regreso a Venezuela en 1990 como parte del II Encuentro de Rectores de Venezuela y Cuba; o su periplo por Honduras en 1992, donde participa en Tegucigalpa en la Reunión Centroamericana para analizar la formación del personal docente.

Conjuntamente con sus responsabilidades rectorales, impartió docencia en pregrado y posgrado en asignaturas como Preparación para la Defensa y Maestro y Sociedad, además de asesorar trabajos de curso y diploma. En el ámbito metodológico, desarrolló sesiones de preparación sobre temas de política educacional principalmente; impartidos a profesores, cuadros, metodólogos, inspectores, jefes de enseñanza de los diferentes niveles del sistema educacional del territorio, así como a los consejos de dirección de las direcciones municipales y provincial de Educación en Villa Clara y al consejo de dirección del Instituto.

Sus intereses investigativos se centraron en la Pedagogía General, la Teoría de la Educación, la Teoría de la Dirección, la influencia de la institución educativa y la familia en la formación de los educandos, así como el papel de la mujer en la construcción social. Entre sus aportes académicos se incluyen artículos, ponencias, planes de estudio, programas, guías de estudio y materiales docentes para profesores y estudiantes.

Su mandato se distinguió por impulsar la superación del claustro y promover la formación doctoral. Durante este período, decenas de profesores del Instituto realizaron investigaciones doctorales en instituciones cubanas como la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas y el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, así como en centros de la República Democrática Alemana, Checoslovaquia y la Unión Soviética. También sus esfuerzos desde la rectoría del Instituto, en aras de lograr la divulgación de los resultados científicos, permiten concebir y desarrollar a partir de 1987, el Boletín Varela; publicación centrada en la socialización de resultados científicos en áreas como las ciencias pedagógicas, sociales, naturales y técnicas (Salmerón et al., 1987 y Salmerón et al., 1988).

Figura 3.

Fotografía de la portada de la primera edición del Boletín Varela

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En octubre de 1989, Mercedes Isabel Piñón Jareño fundó y presidió la Cátedra Mujer y Desarrollo en el Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”. Esta iniciativa trascendió hasta la actualidad y constituyó la génesis de las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia en Villa Clara (1990), posteriormente generalizadas en todo el país. Su estrecho vínculo con estas instituciones se manifestó en la asesoría constante y en la incorporación de especialistas del Instituto para apoyar su funcionamiento (Pérez, 2015; González, 2021 y Sardiña, 2025).

Su gestión se caracterizó por la articulación de los factores institucionales y sociales en el cumplimiento del encargo educativo, promoviendo la implicación del Partido y el Sindicato en los procesos de análisis y toma de decisiones. Mantuvo una relación cercana con los estudiantes, fomentando la autonomía de organizaciones como la Federación Estudiantil Universitaria y la Unión de Jóvenes Comunistas, y consolidando un modelo de autogobierno estudiantil que integraba a los líderes en la gestión institucional.

Mercedes Piñón no fue una dirigente de oficina: participaba activamente en labores agrícolas junto a estudiantes y trabajadores, en brigadas de trabajo voluntario y jornadas productivas. Su presencia constante en la residencia estudiantil y los intercambios frecuentes con los trabajadores de servicios, evidenciaban su compromiso con la atención directa a las condiciones de vida y trabajo de la comunidad educativa. Era común encontrarla desandando los pasillos del Instituto a altas horas de la noche o bien entrada la madrugada, ejerciendo un control sistemático sobre el cumplimiento de la guardia obrera y estudiantil, al igual que constatando personalmente la calidad de los diferentes procesos universitarios.

Entre sus principales aportes se encuentra el impulso brindado, en 1991, a la Brigada Pedagógica “Manuel Ascunce Domenech” para el apoyo de la docencia en municipio de Corralillo. Esta experiencia constituyó la primera de su tipo en el país, donde profesores y estudiantes de años superiores del Instituto, se vinculaban a la docencia en diferentes centros educacionales para atenuar el déficit de personal docente.

Su liderazgo y prestigio la llevaron a representar al pueblo de Villa Clara en instancias políticas y sociales como miembro del Comité Provincial del Partido, delegada a las Asambleas Municipal y Provincial del Poder Popular, así como miembro de los comités municipal, provincial y nacional de la Federación de Mujeres Cubanas.

Además, participó como delegada al V Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, en 1990 y delegada al IV Congreso del Partido, en 1991, alternando estas responsabilidades con su labor administrativa. El 18 de marzo de 1998, por motivos de salud, fue liberada de su cargo como rectora en un emotivo claustro de despedida, donde se reconoció su amplia trayectoria como educadora, dirigente y militante:

Rectora, compañera y maestra de tantas generaciones. Su mano sincera y respetuosa; su brazo disciplinado, exigente y dispuesto; su corazón leal conocedor del sacrificio y de la entrega, siempre empeñado en poner cada piedra prometida, en buscar soluciones nuevas. Hoy puede recibir el abrazo de todos, quienes reconocemos su amplio quehacer, digamos por ejemplo: Brigada Pedagógica, Fórum de Estudiantes, trabajo comunitario, de extensión universitaria. Digamos más reciente: el Proyecto de Integración, digamos profesora de Pedagogía, alfabetizadora o formadora de cuadros jóvenes que hemos crecido a su lado. Digamos madre, hija, federada, intachable militante comunista, merecedora de altas distinciones. Un instante no basta para resumir su labor y mucho menos cuando sabemos que está multiplicada. (Guion del claustro de despedida a la rectora, 1998, p. 2)

Luego de su liberación como rectora pasó a formar parte del claustro del Departamento de Primaria en la Facultad de Educación Infantil del Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”, desempeñándose como profesora y asesora hasta 1999. Su principal labor en este periodo se centró en el asesoramiento al proceso de integración desarrollado entre la Dirección Provincial de Educación y el Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”, logrando la unificación de estructuras y el rediseño de la labor del metodólogo por áreas del conocimiento. Aportó sus experiencias en el proceso de integración que tenía lugar en Villa Clara, además de simultanear la asesoría al mismo proceso que se llevaba a cabo en la provincia de Camagüey.

Durante su tránsito como rectora y luego asesora en el Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”, fue merecedora de numerosos reconocimientos y condecoraciones: Reconocimiento por su labor vinculada al Destacamento Pedagógico “Manuel Ascunce Domenech” en sus XV años (1987), Medalla Combatiente por la Producción y la Defensa (1988).

Obtuvo reconocimiento por su labor al frente de la comisión organizadora para la celebración del XXV aniversario de los Institutos Superiores Pedagógicos (1989), Reconocimiento por su labor para materializar el componente laboral de los planes de estudio (1989), Distinción Rafael María de Mendive (1990), Reconocimiento por su labor como Vicepresidenta de la Asociación de Educadores de Latinoamérica y el Caribe (1990). De igual forma, se le confiere la condición de Huésped Distinguido de la Ciudad otorgada por la Alcaldía de Maracaibo en el Estado Zulia de Venezuela (1990).

Figura 4.

Fotografía del certificado que le confiere la condición de Huésped Distinguido de la Ciudad de Maracaibo

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Además, recibe un reconocimiento del Buró Provincial del Partido por su destacada participación en la Jornada de Movilización a la Agricultura (1991), Reconocimiento de la Dirección Provincial de la Federación de Mujeres Cubanas en Villa Clara en ocasión del primer Aniversario de la creación de la casa “Mujer y Familia” del municipio de Santa Clara (1991), Distinción 23 de Agosto (1993), Distinción Por la Colaboración Cultural a la Ciudad de Santa Clara (1994), así como Miembro de Honor de la Brigada Pedagógica “Manuel Ascunce Domenech” de Corralillo y Jibacoa (1994).

De igual forma, recibe el Sello Dirigente de Base de la Federación de Mujeres Cubanas (1995), el Diploma Conmemorativo del Grupo Multidisciplinario de Educación Ambiental del Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales” (1995), la Distinción Por la Educación Cubana (1996), la Medalla José Tey (1996), el Reconocimiento por su destacada labor al frente de la Comisión de Trabajo Permanente de Educación en Villa Clara (1996), la Medalla 40 Aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (1997) y la Distinción Juan Marinello.

Uno de los principales hitos lo representa su selección, por el Consejo de Estado, dentro de los 54 dirigentes del país reconocidos como Cuadro Destacado del Estado en 1997 (Lee, 1997).

Figura 5.

Fotografía de un fragmento del diario Granma en su edición del 2 de abril de 1997, donde se da a conocer su selección como Cuadro Destacado del Estado

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Fuente: tomado de Lee (1997)

En adición, recibe un reconocimiento del Consejo Provincial de Educación Superior en Villa Clara por su relevante trabajo en el ejercicio de la rectoría del Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales” (1998), el Reconocimiento 310 Aniversario de la Fundación de la Ciudad de Santa Clara (1999), el Reconocimiento Nacional de la Federación de Mujeres Cubanas (1999), así como reconocimientos por la realización de guardias especiales durante los periodos vacacionales y por el cumplimiento de la totalidad de sus guardias obreras programadas en el Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”.

A pesar de sus numerosas responsabilidades administrativas y políticas durante esta etapa, su estrecha vinculación con la academia la llevan a participar en numerosos eventos, cursos, talleres y congresos. Además, se destaca como miembro de la presidencia en diferentes eventos de Pedagogía de Latinoamérica y el Caribe, celebrados en Cuba.

Tabla 1

Participación de Mercedes Isabel Piñón Jareño en diferentes eventos durante el periodo 1988-1999

Evento

Institución auspiciadora

Año

XII Seminario de Perfeccionamiento para Dirigentes Nacionales de la Educación Superior

Ministerio de Educación

1988

Simposio Científico Nacional sobre la Vida y Obra de Félix Varela Morales

Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”

1988

XIII Seminario de Perfeccionamiento para Dirigentes Nacionales de la Educación Superior

Ministerio de Educación

1989

Coloquio de Identidad Cultural

Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas

1989

Jornada Pedagógica Nacional

Instituto de Perfeccionamiento Educacional y Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte

1989

Taller Nacional de Educación Familiar

Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”

1989

Sesión Científica Especializada sobre el Sistema de Educación Comunista

Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”

1989

Congreso Internacional Pedagogía 90

Ministerio de Educación

1990

I Jornada de Ciencias Naturales “Rosa María Angulo Díaz-Canel”

Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”

1990

XV Seminario de Perfeccionamiento para Dirigentes Nacionales de la Educación Superior

Ministerio de Educación

1991

 

VIII Conferencia Científica Metodológica de Profesores

Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”

1991

III Simposio La computación como objeto y medio de enseñanza

Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”

1991

I Encuentro Territorial de Lingüística

Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”

1991

Ciclo de Conferencias Hacia la educación en el siglo XXI

Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”

1992

XVI Seminario de Perfeccionamiento para Dirigentes Nacionales de la Educación Superior

Ministerio de Educación

1993

Congreso Internacional “Pedagogía 93”

Ministerio de Educación

1993

Taller de Superación Político Ideológica para Cuadros del Primer Nivel de Dirección del Ministerio de Educación

Escuela Superior del Partido “Ñico López”

 

1994

I Encuentro de Estudios Pedagógicos Cuba-Brasil

Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño

1995

II Evento Científico “José Martí. Luz de la Educación”

Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales” y Filial del Centro de Estudios Martianos en Villa Clara

1995

Encuentro con Educadores Norteamericanos

Ministerio de Educación

1996

Segundo Curso para Directores Municipales

 

Ministerio de Educación

1996

Tercer Curso para Directores Municipales

Ministerio de Educación

1996

Curso de Dirección por Objetivos con Enfoque Estratégico

Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”

1996

Congreso Internacional “Pedagogía 97”

Ministerio de Educación

1997

IV Curso para Directores Municipales

Ministerio de Educación

1997

V Curso para Directores Municipales

Ministerio de Educación

1997

II Taller Internacional “Maestro 98” sobre la Formación y Superación de Maestros, Profesores y Dirigentes

Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño

1998

Congreso Internacional “Pedagogía 99”

Ministerio de Educación

1999

I Taller Inter CES sobre Valores

Ministerio de Educación

1999

Fuente: elaboración propia

Labor en el Complejo Escultórico “Ernesto Che Guevara” (1999-2005)

A propuesta del Buro Provincial del Partido y de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Villa Clara, es trasladada en noviembre de 1999 a ocupar la responsabilidad de directora general del Complejo Escultórico “Ernesto Che Guevara” en Santa Clara. En esta nueva responsabilidad se mantiene hasta septiembre del 2005, donde se sumerge en un nuevo mundo en el que le resulta necesario perfeccionar sus conocimientos históricos en torno a la obra del Che y familiarizarse con la museografía.

En 2001 es invitada a participar en el II Taller Nacional de Cátedras Ernesto Che Guevara de Institutos Pedagógicos, y en el VIII Evento Teórico Ernesto Che Guevara y el Hombre del Siglo XXI, ambos eventos organizados por el Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales”. En 2003 asiste al Segundo Encuentro de Directores y Especialistas de Plazas de la Revolución, con sede en Guantánamo y en el propio año participa en el IV Simposio Internacional La obra humana del Che, celebrado en la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas.

No haya descanso en función de promover el rol de la mujer en la sociedad, por lo que continúa sus investigaciones en este respecto y participa en el año 2000 en el I Taller Continental de Cátedras, Programas y Centros de Estudio de la Mujer, celebrado en La Habana y con el auspicio del Centro de Estudios de la Mujer y la Federación de Mujeres Cubanas.

Su labor en esta nueva encomienda, continúa siendo objeto de reconocimientos, entre los que se destacan: Reconocimiento por su destacada participación en el aseguramiento de las actividades de recibimiento y homenaje popular al tercer grupo del destacamento de refuerzo encabezado por el Comandante Vilo Acuña Núñez (1999), Orden Ana Betancourt otorgada por el Secretariado Nacional de la Federación de Mujeres Cubanas y el Consejo de Estado (2000), Reconocimiento en el Balance Anual de los Comités de Defensa de la Revolución (2002), Reconocimiento en el marco del 40 Aniversario del Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela Morales” (2004), Reconocimiento por su colaboración en el desarrollo cultural de Santa Clara y por su aporte para la realización de las actividades en celebración del 315 Aniversario de la fundación de la ciudad (2004).

Continúa, aun en esta etapa, comprometida con el desarrollo educacional. Participa, en 2001, en el Congreso Internacional de Pedagogía, también en este año toma el curso La interdisciplinariedad en la escuela: de la teoría a la realidad, ofrecido por el Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño en La Habana. En 2003 asiste al Congreso Internacional de Pedagogía, celebrado en La Habana. Dentro de este evento tiene activa participación en la conferencia titulada La formación de valores morales, propuesta metodológica. En 2004 participa en el Tercer Congreso de la Asociación de Pedagogos de Cuba, celebrado también en La Habana.

A día de hoy sus aportes son aún evidentes en la plaza, patentizados en la concepción y organización del memorial, además de los diferentes procedimientos que implementa, entre los que se destaca el registro de visitantes por nacionalidades.

Figura 6.

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Fotografía de Mercedes Isabel Piñón Jareño, a la edad de 53 años, época en que se desempeñó como directora general del Complejo Escultórico “Ernesto Che Guevara” en Santa Clara

 

Labor en la Asamblea Provincial del Poder Popular en Villa Clara (2005-2006)

En septiembre del 2005 se incorporó como asistente del Consejo de la Administración Provincial en la Asamblea Provincial del Poder Popular en Villa Clara. Sus intereses de superación no cesan, por lo que se inserta en el curso de Superación Político Ideológica para Secretarios y Funcionarios de las Asambleas Provinciales del Poder Popular, recibido en la Escuela Superior del Partido “Ñico López”.

Posteriormente, en este propio empleo, fue nombrada como jefa del Departamento de Divulgación en octubre del 2005, cargo que ocupa hasta el año 2006, fecha en la que tiene lugar su jubilación.

Sus últimos años (2006-2016)

Tras su jubilación en 2006, encuentra puerto seguro junto a su familia en su modesto apartamento de la Calle Oquendo, en el Reparto Virginia de Santa Clara. Aquí permanece los últimos años al cuidado de su familia y pasa a la eternidad a la edad de 70 años, un 3 de agosto del 2016, víctima de una penosa enfermedad (I. T. García Ruiz, comunicación personal, 1 de febrero de 2024).

Al partir del mundo terrenal, Mercedes Isabel Piñón Jareño dejó una extensa hoja de vida, cargada de logros y reconocimientos; pero signada principalmente por sacrificio, entrega y lealtad a la obra educativa y social de Cuba.

Sus historias son aún recurrentes entre los más longevos, en los pasillos del Pedagógico o en las escalinatas de la Plaza. Su impronta se reconoce no solo en la obra tangible que desarrolló, sino también en el legado intangible que aportó: la consolidación de la educación cubana, el perfeccionamiento del arte de la dirección, el empoderamiento de la mujer y la promoción de la cultura villaclareña y nacional.

Conclusiones

El estudio de la vida y obra de Mercedes Isabel Piñón Jareño ha permitido rescatar una trayectoria pedagógica caracterizada por un profundo compromiso con la formación de valores, la excelencia educativa y el fortalecimiento institucional. A través del análisis de documentos, testimonios y entrevistas, se reconstruyó una historia de vida que trasciende lo individual para convertirse en reflejo de una época, de una vocación y de una ética profesional al servicio de la educación cubana. La riqueza de su legado se manifiesta no solo en los logros alcanzados durante su desempeño como educadora y directiva, sino también en la huella indeleble que dejó en generaciones de estudiantes, colegas y comunidades. Su ejemplo constituye una fuente de inspiración para los educadores contemporáneos, al tiempo que reafirma la necesidad de visibilizar y sistematizar las contribuciones de figuras que, desde posiciones muchas veces anónimas, han sostenido y transformado la educación nacional.

Este trabajo, sustentado en el método biográfico, evidencia el valor de las historias de vida como herramienta para comprender los procesos educativos en su complejidad humana, histórica y social. En consecuencia, se reafirma la pertinencia de continuar investigando y difundiendo las trayectorias de educadores que, como Piñón Jareño, han contribuido a forjar una identidad pedagógica cubana sólida, crítica y comprometida con el desarrollo de su pueblo.

Referencias

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Salmerón, E., Quiros, A., Pablos, M. y O’Farrill, A. (Ed.). (1988). Boletín Varela (Vol. II, Número 2). Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela”.

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Dedicatoria

Este trabajo se dedica a la memoria de Mercedes Isabel Piñón Jareño, pedagoga ejemplar cuya vida estuvo marcada por la entrega, la disciplina y la pasión por la educación. Su trayectoria, que abarcó desde la docencia en las aulas hasta la dirección de instituciones de gran relevancia, constituye un legado invaluable para la pedagogía cubana y para la formación de generaciones enteras de educadores. Recordarla es rendir homenaje a una mujer que supo conjugar la firmeza de sus convicciones con la sensibilidad humana, que defendió la excelencia académica y que promovió la equidad y el empoderamiento de la mujer en la sociedad. Su ejemplo ilumina el camino de quienes hoy continúan la noble tarea de educar, inspirando a mantener viva la vocación de servicio y el compromiso con el desarrollo cultural y social de Cuba. Este estudio no solo rescata su historia de vida, sino que también la ofrece como fuente de inspiración y guía para las presentes y futuras generaciones. A ella, que entregó su existencia a la educación y a su pueblo, se dedica con gratitud y respeto esta obra.

Agradecimientos

Expresamos nuestro más sincero reconocimiento a quienes compartieron sus testimonios y recuerdos sobre Mercedes Isabel Piñón Jareño, contribuyendo a la reconstrucción de su trayectoria pedagógica y humana. Agradecemos también a las instituciones educativas y culturales que facilitaron documentos y materiales, haciendo posible este homenaje académico y social. Especialmente, distinguimos la colaboración brindada por la Lic. Isabel Thalia García Ruiz, nieta de la figura investigada, quien aportó testimonios y documentos de incalculable valor para la construcción de esta historia de vida.

 


[1] Licenciado en Educación en Lenguas Extranjeras. Doctorando en Ciencias de la Educación. Profesor Asistente. Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas. Cuba. E-mail: mafdeztorres@gmail.com ORCID: https://orcid.org/0000-0001-7580-5573

[2] Licenciada en Educación, especialidad Lengua Inglesa. Master en Estudios del Idioma Inglés. Profesora Auxiliar y Consultante. Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas. Cuba. E-mail: deysemf@uclv.cu ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9661-0038