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LA PREPARACIÓN DE LA FAMILIA DESDE EL ÁMBITO PEDAGÓGICO
La preparación de la familia. Un reto para enfrentar cualquier desafío en el ámbito pedagógico
The preparation of the family. A challenge to face any challenge in the pedagogic environment
Caridad Palacios SOA[1].
Lázaro Yusiel Tapia Palacios[2]
Resumen
La familia y los centros educativos son las dos instituciones sociales más importantes con que cuenta la civilización humana para satisfacer sus necesidades de educación, así como la adquisición y transmisión de todo el legado histórico cultural de la humanidad. Desde esta posición se considera que la familia, por ser el contexto en que tienen lugar los primeros aprendizajes en los planos afectivos, comportamentales y cognitivos, necesita una preparación para contribuir al cumplimiento de su función educativa. El veinte de enero del año dos mil veinte y uno, producto a la COVID-19, en nuestro país se puso de manifiesto para todas las instituciones escolares, y niveles de enseñanzas, un gran reto, darle continuidad al curso escolar 2020-2021, a través de las trasmisiones de las actividades docentes por la televisión, jugando un importante papel los docentes, las familias y la comunidad en aras de preservar la vitalidad del año académico, a pesar del fuerte azote de la pandemia. Se diseñó un sistema de actividades que potenció la preparación de la familia para enfrentar este reto y obtener mejores resultados en el aprendizaje de los alumnos. Elevándose la motivación por apoyar a sus hijos en la visualización de las teleclases y realización de las actividades docentes. Permitiendo que el pronóstico planificado para cerrar el curso escolar en cuanto a la promoción y su calidad se cumpliera en todos los grados.
Palabras clave: escuela-familia, preparación
Abstract
The family and the educational centers are the two more important social institutions with which it counts the human civilization to satisfy their education necessities, as well as the acquisition and transmission of the humanity's cultural historical legacy. From this position it is considered that the family, to be the context in that you/they take place the first learning in the affective planes, compartmental and cognitive, needs a preparation to contribute to the execution of its educational function. January of the year twenty two thousand twenty and one, product to the COVID-19, in our country showed for all the school institutions, and levels of teachings, a great challenge, to give continuity to the school course 2020-2021, through the transmissions of the educational activities for television, playing an important paper the educational ones, the families and the community for the sake of preserving the vitality of the academic year, in spite of the strong lash of the pandemic. A system of activities was designed that potenciated the preparation of the family to face this challenge and to obtain better results in the learning of the students. Rising the motivation to support their children in the visualization of the tv-lessons and realization of the educational activities. Allowing that the presage planned to close the school course as for the promotion and their quality was completed in all the degrees.
Keywords: school, family, preparation
Introducción
La función educativa de la familia se afianza y robustece, al aumentar el nivel cultural de sus miembros y crear condiciones para que eduque a su descendencia en un ámbito cultural superior. La educación que se recibe en el hogar, aun cuando no tenga el mismo carácter que la escolar, es de gran valor en el proceso de educación. La responsabilidad que a la familia le corresponde dentro del sistema de influencias que existe en la sociedad, exige de ella un conocimiento cada vez mayor acerca de cómo deben preparar y atender a sus hijos durante el transcurso de sus vidas para que se desarrollen óptima y plenamente, por tanto con su ejemplo, exigencia y modo de actuación contribuye a fomentar correctos hábitos de conducta, sentimientos, formas de actuar y de conducirse durante la formación de la personalidad de sus hijos.
Es necesario en el estudio de la relación escuela–familia considerar que “la familia y los centros educativos son las dos instituciones sociales más importantes con que cuenta la civilización humana para satisfacer sus necesidades de educación, así como la adquisición y transmisión de todo el legado histórico cultural de la humanidad” (Álvarez, 2000).
Los cambios ocurridos en la última década de la sociedad cubana reflejan un panorama con fenómenos sociales diversos y en ocasiones contradictorios, donde existe un grupo de influencias negativas que repercuten en la formación integral de los escolares y obstaculizan el cumplimiento de la función educativa de la familia (Arias 2010, Arias 2002).
Atendiendo a ello, en la sociedad cubana la educación se organiza, planifica y dirige en determinadas instituciones y por diferentes medios y vías. La escuela constituye el eslabón primario educacional, es el centro donde se desarrolla el proceso de enseñanza–aprendizaje y se establecen las relaciones directas y organizadas entre los participantes. Por su encargo social centraliza y dirige las influencias educativas intencionales en la formación de los escolares en las diferentes etapas de su desarrollo.
Al respecto la responsabilidad del Estado Cubano y en particular de la familia como agencia educativa se expresa en los documentos oficiales y legislaciones estatales vigentes, por ejemplo: La Constitución de la República de Cuba en su artículo 40 regula que: “La familia (…) tiene el deber de prestar especial atención a la formación integral de la niñez y la juventud”, (GOR, 1999, p 2).
En otros documentos normativos como el Código de la Niñez y la Juventud proclamado en 1976, se regula en su artículo cuatro que la sociedad y el estado reconocen el papel y la autoridad de la familia en la formación de sus miembros más jóvenes. La familia tiene la obligación de conducir el desarrollo integral de los niños y jóvenes y estimular en el hogar el ejercicio de sus deberes y sus derechos, lo que ratifica la coherencia en la proyección humanista de un gobierno que ha colocado en el centro de su quehacer, al hombre.
La búsqueda de nuevas vías en la relación escuela-familia, que consideren no solo las exigencias de los adultos; sino, además, las propias del escolar, apunta a la necesidad de prepararlo para solucionar sus propios problemas en el aprendizaje, resolver las contradicciones que puedan surgir; promover la participación y cooperación de ambas partes en función de su desarrollo.
Se trata de potenciar que esta relación contribuya al desarrollo de un escolar capaz de reconocer sus principales potencialidades y limitaciones en el aprendizaje, que pueda plantearse metas y elaborar los procedimientos que le permitan alcanzarlas con una mayor motivación, independencia y toma de decisiones.
Desde esta posición se considera que la familia, por ser el contexto en que tienen lugar los primeros aprendizajes en los planos afectivos, comportamentales y cognitivos, necesita una preparación para contribuir al cumplimiento de su función educativa. Por lo que resulta importante lograr una adecuada relación escuela- familia y la utilización precisa de las diferentes vías que existen para la orientación a los padres.
El veinte de enero del año dos mil veinte y uno producto a la COVID-19, fenómeno que afectó al mundo entero, en nuestro país se puso de manifiesto para todas las instituciones escolares, y niveles de enseñanzas, un gran reto, darle continuidad al curso escolar 2020-2021, a través de las trasmisiones de las actividades docentes por la televisión, jugando un importante papel los docentes, las familias y la comunidad en aras de preservar la vitalidad del año académico, a pesar del fuerte azote de la pandemia.
Por primera vez las familias se enfrentaban a tal situación de apoyar a sus hijos en la visualización y realización de las actividades docentes sin la presencia directa del maestro y profesores, surge entonces la incógnita si todas las familias podrían asumir este reto, en los intercambios realizados con las familias esa era la mayor preocupación en aras de enfrentar y darle seguimiento al proceso enseñanza-aprendizaje en los hogares.
Con este trabajo se pretende potenciar la preparación de las familias para que asuman su responsabilidad ante el aprendizaje de sus hijos ante fenómenos como el que atravesamos (pandemia) y no interrumpir el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por lo que se propone como objetivo diseñar un sistema de actividades de preparación de las familias para enfrentar el desarrollo de las clases televisivas sin la presencia del maestro ante situaciones de pandemia, y la segunda etapa.
Desarrollo
En el transcurso de la historia se reconoce la importancia de la familia en la educación de los hijos. Preparar a la familia para que desempeñe el rol educativo que le corresponde es tarea de toda la sociedad, en especial de las instituciones educativas pues comparten objetivos comunes vinculados a la educación de los hijos. Con el propósito de satisfacer las expectativas que la sociedad demanda de la escuela como institución educativa, es que cada vez más esta debe convertirse en el centro a partir del cual emanen las mejores influencias para los niños, adolescentes y jóvenes que se forman en la comunidad a la que pertenece la escuela.
Sin embargo, resulta un hecho que las influencias educativas de la escuela deben trascender los marcos de sus aulas porque el proceso de formación de la personalidad es multifactorial y, por tanto, la escuela debe atender las necesidades educativas de otros entes que intervienen en este proceso. Uno de ellos es la familia, institución a la que se le ha brindado especial atención debido a que es en ella en la que se reciben las primeras influencias y donde se comienza el proceso de educación de la personalidad de las futuras generaciones.
Lo anterior se ha convertido en algo más que una prioridad, si se tiene en cuenta que a pesar de los altos niveles de escolaridad de la población cubana y de los importantes logros que a nivel de desarrollo social y de calidad de vida se han obtenido como parte de la voluntad estatal de perfeccionar cada vez más el sistema social, todavía la familia no llega a satisfacer las expectativas sociales en cuanto al cumplimiento de su gestión educativa de otros entes que intervienen en este proceso. Uno de ellos es la familia, institución a la que se le ha brindado especial atención debido a que es en ella en la que se reciben las primeras influencias y donde se comienza el proceso de educación de la personalidad de las futuras generaciones.
El vínculo escuela-familia puede comprenderse como un proceso de relación social entre ambos agentes educativos para la participación y colaboración en la educación de los hijos. La relación entre estas dos instituciones comienza en Cuba desde antes del 1959, eminentes pedagogos cubanos realizaron aportaciones al respecto. Basada en esa tradición, el estrechamiento se refuerza a partir del triunfo de la Revolución. El Trabajo con la familia comenzó a ser una prioridad a la par que se obtenían niveles cada vez más altos de escolaridad y se perfeccionaba el sistema educacional cubano.
A la escuela le corresponde orientar a la familia para que esta pueda cumplir con su papel, aportar los métodos educativos, prepararla para el cambio que, biológica y psicológicamente se produce en sus hijos y recomendar los modos de actuación que favorezcan la atmósfera emocional en el hogar al orientar cómo atender la diversidad que en algunos hogares existe.
Por su parte la familia apoya, coopera y reflexiona en su quehacer constante. Este criterio posibilita considerar que en la sociedad cubana actual todas las organizaciones e instituciones tienen el encargo de realizar el trabajo educativo, pero la labor sistemática educativa que se lleva a cabo conforme a los fines y objetivos de la educación es responsabilidad de la escuela. En este sentido la escuela asume el papel esencial y los maestros y profesores devienen en los educadores principales de los niños y jóvenes.
Tampoco los padres pueden cubrir el rol profesional del maestro; si en alguna época anterior la familia pudo resolver las necesidades educativas de los hijos, hoy esto resulta completamente impensable, con independencia del nivel cultural que posean los padres. Es por eso que, para el Sistema Nacional de Educación cubano, el trabajo a favor del perfeccionamiento de las relaciones entre la escuela y la familia comenzó prácticamente desde que la educación pasó a ser una prioridad estatal.
La historia de las actividades educativas de la escuela con la familia es rica en enseñanzas. Desde el Congreso Nacional de Educación y Cultura, en el año 1971, y a propuesta del mismo, se pasó balance a las actividades que se realizaban con las familias de los escolares, tanto en escuelas de padres como por los medios de difusión.
Actualmente existen condiciones idóneas para desarrollar la cohesión del maestro y la familia, pues la política educacional cubana sustenta el reconocimiento de la escuela como institución a la que se asigna la tarea de organizar y dirigir el proceso educativo y coordinar la acción de las restantes influencias educativas, dentro de las que se destaca la familia, factor que puede ser decisivo en el reforzamiento de las normas y valores promovidos por la institución escolar. El planteamiento anterior reconoce la importancia de la integración e interacción de estos dos agentes educativos en la elaboración de acciones comunes tendientes a preparar al escolar para su vida en la sociedad, criterio al que se adscribe este estudio.
En el estudio de diferentes fuentes bibliográficas se revela la importancia que le concede el estado cubano y la sociedad en general al tema de la preparación de la familia para la educación de sus hijos. En este sentido un elemento de gran relevancia lo constituye el principio de la Revolución cubana que establece la participación de toda la sociedad en las tareas de la educación del pueblo y donde se reconoce a la sociedad como una gran escuela en la que participan conjuntamente todas las organizaciones e instituciones sociales.
Este trabajo educativo con la familia se refuerza con los medios de difusión masiva y el trabajo con el Consejo de Escuela. Con las exigencias del Modelo de Escuela Primaria la escuela contribuye a unificar los propósitos de preparar a la familia y se retoma el papel del Consejo de Escuela, organización educacional de base nacida con la Revolución para promover la unidad de influencias educativas y la participación protagónica de todos los factores en la labor escolar.
Se concreta, entonces, que en Cuba, la responsabilidad de la familia en la educación de sus hijos es un objetivo básico incluido en el Código de la Niñez y de la Juventud, y en el de la Familia, y aunque este último está considerado el único en el mundo que regula, en las relaciones en el hogar, los autores de este trabajo opinan que todavía no se ha alcanzado la preparación deseada, pues para transformar ideas y costumbres tradicionales no basta sólo con resolver problemas o establecer preceptos legales. Arés, (2010).
En este sentido Arés, (2004) señala:
por esta razón se hace patente en nuestros días una preocupación cada vez más creciente por investigar las mutuas interacciones entre familia y sociedad, y configurar programas de acción acordes a cada disciplina de las ciencias sociales, a fin de hacer posible un desarrollo más integral y armónico de la familia (Arés, 2004, p.6).
En relación con ello, el criterio de Castro, (1996), resulta más orientador cuando se norma el trabajo de la escuela con la familia, por tanto, adquiere una dimensión oficial en función de la satisfacción de las necesidades sociales de educación. Desde esta posición la preparación de la familia por la escuela ha de respetar los roles educativos que desempeñan estas.
Por lo que necesita delimitar sus espacios de autonomía, con límites visibles entre ambas instituciones, para que los vínculos aporten concepto pedagógico, la educación a la familia estriba en un sistema de influencias consciente, pedagógicamente dirigidas a los padres y otros familiares cercanos responsabilizados con la educación de los niños y adolescentes en el hogar, encaminado a elevar su preparación pedagógica y a estimular su participación activa en la formación de su descendencia (Castro, 1996).
La preparación de la familia se concreta mediante el apoyo de diferentes instituciones, teniendo su amparo legal para alcanzar los resultados deseados en bien de los escolares. A nivel mundial se afectaron las actividades docentes por la COVID-19. Cuba toma como alternativa garantizar la continuidad de los servicios educacionales a partir de la combinación de diferentes modalidades de atención educativa y el trabajo comunitario a través del Consejo Popular.
No fue poco lo hecho desde la escuela durante toda la etapa de la pandemia. Con un sistema educativo bien estructurado, también con otros organismos, organizaciones, en la comunidad y por el trabajo protagónico de las familias, con el fin de acompañar, apoyar y completar el ingente esfuerzo para preparar y ofrecer una programación docente televisiva tan abarcadora, sumamente costosa.
Más allá de la pequeña pantalla y como refuerzo de las trasmisiones, se abrieron causes desde la virtualidad y así, por ejemplo, al alcance de un clic, listas para descargar, han estado las tele clases en el sitio web oficial del Ministerio de Educación y en el portal Cuba Educa, e igual fue desarrollada la aplicación para móviles Mi Clase TV y activado el servicio de repasador en línea.
Mucho contribuyó las tecnologías de la información y las comunicaciones al empeño de mantener vivo el curso, y no por tozudez o capricho, sino con clara conciencia del efecto protector y compensador, el valor de la actividad escolar en la vida de niños, adolescentes y jóvenes y la importancia de, en una situación como esta, buscar alternativas para asegurar su continuidad.
Incansables fueron los grupos de WhatsApp creados, incluso por los educandos y las familias como redes de apoyo, para intercambiar entre ellos, y esos otros abiertos como canal de comunicación hogar-escuela y para la conexión del maestro con sus alumnos, esencial e insustituible en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
La Ministra de Educación llamaba a la reflexión: En la mesa redonda del 2 de marzo 2022 planteó:
Tenemos que enfrentar el desafío mayor, porque tan heterogenia es la realidad, tanto es la diversidad de situaciones, incluso en un mismo territorio, que como nunca resultan imprescindibles la flexibilización y contextualización que constituyen pilares del III perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, premisa para las adaptaciones curriculares sobre las cuales fueron diseñadas para este año académico.” (Alonso, 2022)
Destacó además que ahora había que priorizar aún más la preparación de las familias para enfrentar estos retos, de ellas dependen en gran medida el cumplimiento de los objetivos propuestos y sus acciones. Tanto en la primera etapa como en la segunda. Se refería además que, en la segunda etapa, tan o incluso más ardua que la primera, después de completarse el esquema de vacunación de la población., retornan las aulas los estudiantes para reanudar el curso escolar de manera presencial: cierre del curso 2020-2021, y la preparación del siguiente curso.
En el tiempo de aislamiento social, cuando una pandemia trastoca la vida diaria de un país, la familia se erige desde un papel transformador y reordena valores y prioridades ante la sociedad, una oportunidad que suscita la grandeza de reinventar métodos para garantizar la enseñanza de sus hijos.
Por todo lo ante expuesto más las inquietudes de la familia sobre los conocimientos adquiridos por sus hijos en la primera etapa, es que se traza un sistema de actividades que contribuyan a la preparación de la familia para enfrentar los retos y desafíos, para culminar el curso escolar y la necesidad que todos mancomunados apoyemos este proceso de consolidación de los objetivos de cada nivel y grado.
Para enfrentar los contenidos de las teleclases desarrolladas durante la Pandemia, propició la determinación de potencialidades y dificultades, relacionadas con los contenidos impartidos en estas, trasmitidas por la TV, durante la Pandemia.
El sistema de actividades está estructurado a partir de un grupo de temáticas con el propósito de preparar a la familia y responde a las características y demandas de la familia.
Sistema de Actividades
Actividades | Objetivos |
1-Diagnóstico personalizado de estudiantes y familias | Intercambiar sobre los contenidos y habilidades del grado. Conocimientos de los mismos. |
2-Funciones de la familia. | Intercambiar criterios acerca del concepto familia, así como las funciones que debe cumplir la misma en la educación de sus hijos. |
3-Uso de la tecnología educativa | Posibilidades y conocimientos que tiene la familia sobre el uso de la tecnología en función del aprendizaje. (Vías y métodos). |
4- Qué deseo para mi hijo | Valorar la importancia de la relación escuela-familia para darles el apoyo necesario a los alumnos en el aprendizaje desde la casa.
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5-Es responsabilidad de la escuela que los alumnos se apropien de los contenidos y habilidades del grado. | Debatir sobre la responsabilidad que tiene la familia en darle continuidad a los contenidos que reciben los alumnos a través del estudio independiente y realización de tareas docentes. |
6-Cómo apoyar en la realización de las actividades docentes. | Orientar los aspectos a tener en cuenta durante la actividad de estudio de sus hijos. Uso del Libro de Texto y otras Bibliografías . |
7-Cómo me preparo para atender las dudas de mi hijo. | Orientar y preparar a los maestros de la comunidad en los contenidos de mayores dificultades, utilizando diferentes vías de comunicación. |
8- hablemos sobre: Diferentes temas de aprendizaje.
| Orientar a la familia como darle tratamiento a diferentes temas de aprendizaje. Según el grado. |
9-Juguemos con nuestros hijos. | Vía para estimular la motivación por aprender y estudias los contenidos |
10-Mi familia me sorprende. | Utilización de juegos didácticos para sistematizar los contenidos |
Estas actividades se desarrollaron durante la segunda etapa, jugando un papel fundamental las teleclases que se impartieron, donde el sistema de actividades presentadas por los maestros se calificó de muy buenas al igual que todo el material audiovisual empleado. En el desarrollo de estas actividades de preparación se incorporaron docentes de todos los grados, todos los miembros de algunas familias estimulados por aprender, miembros del grupo comunitario de los Consejos Populares de la comunidad, algunos docentes jubilados entre otros factores (Las actividades fueron abiertas para la comunidad). La preparación se realizó por las adecuaciones planificadas para esta etapa. El horario fue colegiado con el grupo de participantes, proponiéndose un día a la semana (martes), en dos sesiones de trabajo, dando la posibilidad de tener mayor participación de la familia.
Resultados
Conclusiones
El sistema de actividades desarrollado permitió cumplir con el objetivo propuesto y arribar a las conclusiones siguientes:
La familia y su papel primordial en la formación del modelo de persona que se quiere formar en y para la sociedad, resulta un tema que requiere estudio sistemático y profundo, siendo un objetivo impostergable mejorar las bases teóricas y metodológicas que orienten su actuación. Y elevar su preparación para conducir y apoyar las actividades pedagógicas de sus hijos.
Referencias
Alonso, R. (2022, marzo 2). Comparecencia de la Ministra de Educación. Dra. C Ena Elsa Velázquez Cobiella. En Mesa Redonda
Álvarez de Zayas, C. (2000). Aprendizaje y formación de valores. Editorial Pueblo y Educación. La Habana.
Arés, Patricia. (2004). Familia y convivencia. Editorial Científico Técnica. La Habana.
Arés, Patricia. (2010). La familia. Una mirada desde la Psicología. Editorial Científico Técnica. La Habana.
Arias, D. (2010). La interrelación escuela familia en quinto grado de la Escuela Primaria “René Fraga Moreno”. [Tesis de Maestría] Universidad de Ciencias Pedagógicas. Matanzas.
Arias, G. (2002). Psicología de familia. Una aproximación a su estudio. Educación, desarrollo, evaluación y diagnóstico desde el enfoque histórico cultural. Félix Varela.
Arias, H. (1995). La comunidad y su estudio. La Habana. Pueblo y Educación.
Calviño, F. (1989). Concepciones pedagógicas de Félix Varela sobre la educación en las edades tempranas. Revista Simiente.
Gaceta Oficial de la República de Cuba. (GOR) (1999). Constitución de la República. Editora Política.
Volumen 16, Número 6, Año 2025. Edición Especial. Diciembre. http://revistas.ult.edu.cu/index.php/didascalia
[1] Licenciada en Educación, especialidad Primaria. Master en Ciencias. Profesora asistente. Centro Universitario Municipal Consolación del Sur, Cuba. ORCID (https://orcid.org/ 0009-0000-9088-3393).
[2] Licenciado en Educación. Instructor de Arte. Escuela Primaria “Oscar Cabrises” Consolación del Sur, Cuba. ORCID:( http://orcid.org/ 0009-0006-3326-678X)